Experta en nadar contra corriente
Es curioso cómo siempre he ido contra corriente, en todos los aspectos de mi vida. Quizá creáis que me entendéis, pero hasta entonces he ido contra corriente vuestra. He rizado el rizo muchas veces. Quizá por eso mi corta vida sea digna de una -o varias- películas. Quizá por eso me sienta una persona tan polifacética a la que poca gente conozca completamente en todas estas caras del poliedro.
Pertenezco a una generación difícil en una época extraña, entre dos tierras -como dirían los Héroes-. Entre la tradición y su ruptura.Una época en la que la gente no está de acuerdo en qué está bien o mal. Una época en la que tus ideales iniciales son vapuleados y maltratados hasta casi desaparecer por la fuerza. Y en la que incluso esa nueva forma de ver el mundo tampoco está aceptada por tu familia.
Una época en la que no consigues ver claramente cuál es tu deber. Muchas veces he añorado el siglo pasado. Quizá yo debería haber nacido entonces. Sería una feliz madre de familia, amorosa y hacendosa, de las que son felices cocinando, bordando y cuidando de su familia, la familia que han creado. ¿Y qué puede causar mayor orgullo que ver unos hijos sanos y felices?
Pero en la época en la que me ha tocado vivir, tengo una licenciatura y un máster, he viajado mucho, he aprendido idiomas, he conocido y querido a mucha gente y ahora busco un rumbo a un buen puerto. Sí, quizá he vivido muchas experiencias interesantes y por eso mi vida la siento tan plena, pero aún así me falta lo que siempre he considerado más importante: el puerto en el que atracar.
Hoy, en mi incesante búsqueda, he parado brevemente en el mundo policial. Y he tenido la maravillosa sensación de encontrar mi sitio. Una vez más contra corriente. Es un mundo contra el que todo el mundo levanta canciones y críticas, un mundo supuestamente injusto y represor... pero yo lo veo un mundo lleno de compañerismo, de amistad, de ayuda al prójimo, de aventura, un mundo en el que una persona COMPLETA está ahí para ofrecerse a los demás y actuar para hacer un mundo mejor. Me encantaría ser policía para ofrecer todas mis facetas a la gente. Eso sí sería toda una experiencia de vida.
Es una sensación maravillosa que no puedo describir y que creo que a Sabina bien le gustaría sentir. Pero, claro, lo tradicional no está de moda.

5 Comments:
Mucha suerte con ello, Cristina del Mar.
Si puedo, te apoyaré de nuevo. Y por cierto, escribes muy bien.
Un abrazo
¡Muchas gracias, Manuel!
Me animas mucho. ¡Entonces ya no borro esta entrada, que me había parecido un poco apasionada de más!
Un abrazo fuerte para ti
Hola, Cris. Si has tenido la suerte de saber que "estás en tu sitio", adelante con ello. No todo el mundo llega a saber el propósito de su vida, tú lo sabes, aprovecha entonces, porque eres muy afortunada.
Abrazos.
Sólo tenemos una vida...y si sabes lo que quieres... a por ello!
Tú sólo puedes ir tan lejos como añores.
Abrazos
SOLO PUEDO DECIRTE QUE YO SOY ESE AMIGO QUE TE FALTA.
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